Blogia
roberto zucco

Sinfonía

Sinfonía

Hasta las doce de la  noche Las Terrenas es  puro bullicio. A esa  hora las nueves leyes dominicanas dictaminan que todas las discotecas y bares deben cerrarse, excepto los fines de semana que se cierran a las dos. Curiosa ley en un pais como este en donde bailar y beber equivalen a respirar. Pues bien, todos a la cama, o a seguir la juerga en la casa de uno mismo, porque se supone  que así se controlan mejor los excesos y se dificulta el tráfico de drogas. Ja. Me sorprende tanta ingenuidad legislativa, porque esas cosas, de ser controlables, no se controlan solo "prohibiendo", como ya sabemos los europeos por experiencia.

Como digo, las doce suponen una frontera entre el ruido y un silencio intenso. Se acabaron las bachatas. Es verdaderamente increible: aqui se pasa de bachata a bachata. Tu vas en un taxi, por supuesto escuchando una bachata, para, y comienzas a escuchar otras bachatas cercanas o lejanas, y siempre muchas a la vez y aun volumen inimaginable. Si entras en una casa particular, está sonando una bachata, y si no, alguien canta otra bachata. Por eso inevitablemente al cabo de una semana en República Dominicana yo ya me he aprendido más de veinte. Hasta sé ya cuáles son los artistas más destacados del ramo, sus vidas y sus últimos éxitos. Creo que en el gusto desmedido por la bachata es en lo único que están de acuerdo todos los dominicanos, jóvenes y viejos.

Estábamos en el silencio intenso. Es un silencio más potente si cabe que el ruido de por el día, que ya es decir. Si acaso, a lo lejos se oye el suave rumor del mar. Nada más. Alguna vez cae la lluvia unos minutos. Nada más. Silencio.

Pero a partir de las tres de la mañana comienza lo que yo llamo mentalmente la sinfonía. Primero es un gallo cabrón que tiene la obtusa virtud de despertarme. Insiste el gallo cabrón varias veces, y tanto insiste que contagia a otro, y luego a otro, y luego a doscientos más. Qué feo es ese kikiriki de los gallos. Hoy me he dado cuenta que es un sonido absurdo, desmochado, feo de narices. Es sencillamente la expresión acústica de la única reflexión intelectual que estos bichos, destinados inevitablemente a la cazuela, saben decir: "Mira qué bien, otro día más, aquí jodiendo al personal, con la única esperanza de terminar siendo AVECREM...".

Pero la cosa no acaba aquí: lo que comenzaron los gallos lo continuan los perros. Guau, guau... dice uno, y desde la distancia le contesta otro con las mismas palabras, carentes de sentido concreto.  Parece que compiten con los gallos en hablar sin decir nada concreto. Se han puesto de acuerdo, o la naturaleza les ha puesto de acuerdo: A ver quien está más tiempo diciendo cosas inconcretas y jodiendo a un servidor.

Y por último, la fauna total se despierta. Los burros, los gatos, las vacas... Ya es una algarabía tremenda contra la que no hay leyes que puedan restringirla u organizarla. Y así estoy yo, insomne y desvelado ante este ordenador, escuchando ya los primeros motores y las primeras bachatas del día.

Odio a los gallos desde hoy.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

4 comentarios

ezzzzzpañol -

Posdata:
Ozzzzz ruego a vuezzzzztrazzzz merzzzzedezzzzz no ozzz olvideizzzzzz de vuezzzztra majezzzsstad la reina.

ezzzzzpañol -

El niñato de Madrid no soporta a la "hay, tan escandalosa" naturaleza, desea y extraña a sus dulces motores de motocicleta, autos y autobuses, de angelicales bocinas en congestionamientos de hora pico, en fin... Tiezezzz razzón tío, tienezzzz razzzón.... que viva su majezzztad el rey de ezzzzpaña!

Rain -

Toda la descripción suena apocalíptica ruidista/animal.

Tremendo y sí, los gallos enhiestos, sin pausas...

Querido amigo, ponte unos supertapones en los oídos. Ay, qué insomnios provocados.

Abraxo.

maty -

Jaaaaaaaaaaaaaa!!! que me has hecho reir!!! No es que disfrute con tu "desgracia", desde luego primo, pero es que lo relatas de una manera, que aún me río. Mira que ávida de noticias de los primeros días de BODAAAAA ay Dios!!! empiezo por el final, leo de tu insomnio... aunque vi lo de que odias a los gallos no te hice mucho caso, y entonces ¡zassss! que me subo intrépida y ávidaaaa de las noticias... qué sé yo! que quizá con el sabor del casorio fuese algo más chévere que lo cotidiano, sucede que busco afanosamente la cuestión de tu desvelo esperando que menciones la cabellera de Isabel picando sobre tus ojos, otras cosillas más pícaras que no pongo acá! el saborcillo de un beso diferente (pero a la buena, no a la mala como los que tanto mencionan que cuando firman el papel cae la situación) noooooooo!!! emocionada búscome entre las líneas, como digo, tan ansiosa como quinceañera tratando de saber qué sucede en la narración, cómo es que el príncipe y la princesa... en fin, todo eso porque bien que sabes que en los cuentos termina donde debería comenzar...

jajajajajajajaja y me encuentro con el canto de los gallosssssssssss jajaja madre mía! luego lo de los perros... aparte de la legislación contra la droga (digo, ya me entiendes) más la bachataaaaaaaaaa jajajaja ahora de castigo por dejarme sin lo que esperaba, acá en México tendrás qué cantarnos, mínimo, diez bachatas al hilo. Mira que te perdono si la historia y vida privada de los cantantes y autores de tanta belleza te la ahorras, porque no me vaya a suceder lo que en este cuento jajajajajajajaja!!! de todas maneras agradezco que me hayas hecho reir y ¡de qué manera! Eso me pasa por andar pensando en quién sabe qué cosas, verdad? como eso de que el cabello de Isa podía haberte picado los ojos, claro! Eso! pensabas que otra cosa? jajajaja

MUCHOS BESOS A LOS DOS!!!
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres