Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2007.

Resumen

Las Terrenas

20070102172752-negritos.jpg

Van pasando las horas en República Dominicana. Es una adaptación lenta, a veces con un cierto punto de complegidad. Sin embargo he desarrollado a lo largo de mi vida una cierta capacidad para superar este tipo de retos personales. No tiene mucho mérito lo mío, la verdad sea dicha, porque en esta oacsión Isa me facilita las cosas de manera permanente.

Isa aquí es como un sargento de caballería, incluido un punto de mala leche que me sorprende en ella. Me hace gracia verla mandar a todo el mundo, a su familia, a sus amigos, a sus vecinos y, especialmente, a una cuadrilla de trabajadores que le están haciendo una casita a su madre. Ayer vino a cenar a nuestra casa Juan, el maestro de construcción. Es un chico muy negro, alto y delgado, con la cabeza muy despejada, culto, sensible y gran profesional en lo suyo, según parece. Hablamos de política, de las costumbres tan diferentes entre mi país y éste. El no ha cumplido los treinta y ya tiene cuatro hijos, con cuatro mujeres diferentes. Juan reconoce que eso es tremendo y que esos cuatro chicos en gran medida le han hipotecado su vida. Posiblemente esa sea la razón por la que no podrá venirse para Espana, que ha sido siempre su gran sueno. Mientras cenamos unas magníficas chuletas de cerdo que Isa ha cocinado muy bien y hablamos, fuera hay un incesante rumor de chicos jugando, de perros ladrando y de motos pasando a lo lejos.

Yo no había visto en mi vida una concentración de motos como la que hay en este pueblecito. En realidad se podría decir que cada habitante tiene una, más o menos buena, para desplazarse por los caminos llenos de lodo, puesto que no deja de llover, y por las escasas carreteras asfaltadas. Las Terrenas es chiquito en cuanto a población, pero sus dimensiones son enormes. Nosotros vivimos en el corazón de la población autóctona, en una casa que Isa alquiló cuando vino hace un mes y diez días, y a los gringos los vemos pasar en sus motores confortables y sus artefactos todoterreno. Cuando vine aquí hace unos meses sentí una cierta verguenza de ser europeo. Me molesta esa arrogancia del dinero, ese desprecio que los turistas, alemanes y franceses principalmente, tienen por los habitantes de aquí a quienes tratan como esclavos en algunas ocasiones. La imagen de un alemán con las piernas encima de una bella mesa de madera colonial se me quedó grabada en la retina el otro día en Santo Domingo. También me irrita la pasividad de estos últimos con respecto a los primeros.

Nada más, de momento. Isa hace papeleos matinales mientras yo escribo esto desde otro internet café en donde me encuentro yo solo. Este es más confortable y tranquilo que el anterior. Me entero de que el real Zaragoza no va a fichar más jugadores en el llamado mercado de invierno, y, sobre todo, leo con profunda indignación y tristeza que ETA haya vuelto a las andadas de la manera que lo ha hecho.

02/01/2007 17:27 Autor: Roberto Zucco. #. Tema: Como la vida misma Hay 2 comentarios.

Nos hemos casado

Sí, nos hemos casado. Quienes nos conocen saben que para Isa y para mí casarnos era algo realmente importante en nuestras vidas. Ninguno de los dos, paradógicamente, creemos demasiado en el matrimonio porque ambos conocíamos sus intríngulis y sus lados ocultos. Más bien lo contrario. Sin embargo, en nuestra situación y en nuestras circunstancias, contraer matrimonio comienza a solucionar toda una serie de problemas que la burocracia y las leyes internacionales, supuestamente pensadas para que los ciudadanos que las disfrutan o padecen sean libres y felices.

A lo largo de estos últimos diez meses hemos aguantado la injusticia y el rigor absurdo de esas mismas leyes. Hemos padecido también, como consecuencia de lo primero, la desfachatez de abogados corruptos e incompetentes. Hemos sufrido mucho,  lo suficiente como para darnos cuenta de que si lo hacíamos era porque verdaderamente entre ambos existía una relación que trascendía todas estas contingencias. Hoy acaba el último capítulo de una novela de la desdicha que hemos escrito juntos durante un año en que yo, sobre todo yo, fui enormemente desgraciado, aunque también muy feliz gracias a su presencia. Ahora empezamos a vivir juntos, simplemente, como cualquier pareja expuesta a todos los peligros de saberse vivos.

Ha sido en una pequeña oficina judicial desprovista de cualquier elemento ornamental. Por no haber ni había una bandera de este país que le confiriera al acto un cierto punto de solemnidad. Mejor así. La ceremonia, lo más sencillo que jamás pude imaginar. Los contrayentes, dos testigos y una jueza que bromeaba de vez en cuando con los textos que conocía a la perfección de tanto leerlos. Lo hizo incluso cuando mencionó las leyes dominicanas de las que destacó su inexistencia o su falta de aplicación. Nos incribió en el primer libro del año 2007, y miró al celular para cerciorarse de la hora exacta: las once y once minutos de la mañana. Cuatro palitos, dijo, parece que subrayando la casualidad y pronosticándonos buena suerte. Cuando nos preguntaron que si queríamos casarnos ambos dijimos que sí, no solo a eso, sino que si a que el mundo cambie, las leyes de inmigración también, y el sufrimiento de miles de personas sea paliado con otras leyes más justas, razonables y perfectamente posibles.

Nos acordamos también de todos aquellos y aquellas que, lejos o cerca, fueron también testigos. Ahí estábais mi primo Roberto, Jaime, Joan, Miguel Angel, Jean Louis, Juanjo, josé Luis, Marilés, Paloma, Rafa, Begoña, Josefina, Javier, Isabel, Evita, Emma, María, Elena, Silvia, Pilar, Alejandra, Lucía, Angela, Alfonso, Paco, y tantos otros y otras, sonrientes y encoloniados, aplaudiendo el momento en que besé a la novia, que estaba un poco aturdida y más negrita que nunca. Décimas de segundo antes me fijé en esa nariz que apenas puede acoger unas gafas. Tendríais que verla. Creo que lo que más me gusta de ella es su nariz.

 También me acordé de vosotros, blogeros y blogeras queridos. Y de esos lectores que siguen a Roberto Zucco desde hace tiempo.

También vi a nuestros hijos, casualmente de la misma edad, guapos y felices, comenzando una relación fraterna y transoceánica todavía más inesperada.

03/01/2007 18:08 Autor: Roberto Zucco. #. Tema: Como la vida misma Hay 18 comentarios.

Sinfonía

20070108165010-gallo.jpg

Hasta las doce de la  noche Las Terrenas es  puro bullicio. A esa  hora las nueves leyes dominicanas dictaminan que todas las discotecas y bares deben cerrarse, excepto los fines de semana que se cierran a las dos. Curiosa ley en un pais como este en donde bailar y beber equivalen a respirar. Pues bien, todos a la cama, o a seguir la juerga en la casa de uno mismo, porque se supone  que así se controlan mejor los excesos y se dificulta el tráfico de drogas. Ja. Me sorprende tanta ingenuidad legislativa, porque esas cosas, de ser controlables, no se controlan solo "prohibiendo", como ya sabemos los europeos por experiencia.

Como digo, las doce suponen una frontera entre el ruido y un silencio intenso. Se acabaron las bachatas. Es verdaderamente increible: aqui se pasa de bachata a bachata. Tu vas en un taxi, por supuesto escuchando una bachata, para, y comienzas a escuchar otras bachatas cercanas o lejanas, y siempre muchas a la vez y aun volumen inimaginable. Si entras en una casa particular, está sonando una bachata, y si no, alguien canta otra bachata. Por eso inevitablemente al cabo de una semana en República Dominicana yo ya me he aprendido más de veinte. Hasta sé ya cuáles son los artistas más destacados del ramo, sus vidas y sus últimos éxitos. Creo que en el gusto desmedido por la bachata es en lo único que están de acuerdo todos los dominicanos, jóvenes y viejos.

Estábamos en el silencio intenso. Es un silencio más potente si cabe que el ruido de por el día, que ya es decir. Si acaso, a lo lejos se oye el suave rumor del mar. Nada más. Alguna vez cae la lluvia unos minutos. Nada más. Silencio.

Pero a partir de las tres de la mañana comienza lo que yo llamo mentalmente la sinfonía. Primero es un gallo cabrón que tiene la obtusa virtud de despertarme. Insiste el gallo cabrón varias veces, y tanto insiste que contagia a otro, y luego a otro, y luego a doscientos más. Qué feo es ese kikiriki de los gallos. Hoy me he dado cuenta que es un sonido absurdo, desmochado, feo de narices. Es sencillamente la expresión acústica de la única reflexión intelectual que estos bichos, destinados inevitablemente a la cazuela, saben decir: "Mira qué bien, otro día más, aquí jodiendo al personal, con la única esperanza de terminar siendo AVECREM...".

Pero la cosa no acaba aquí: lo que comenzaron los gallos lo continuan los perros. Guau, guau... dice uno, y desde la distancia le contesta otro con las mismas palabras, carentes de sentido concreto.  Parece que compiten con los gallos en hablar sin decir nada concreto. Se han puesto de acuerdo, o la naturaleza les ha puesto de acuerdo: A ver quien está más tiempo diciendo cosas inconcretas y jodiendo a un servidor.

Y por último, la fauna total se despierta. Los burros, los gatos, las vacas... Ya es una algarabía tremenda contra la que no hay leyes que puedan restringirla u organizarla. Y así estoy yo, insomne y desvelado ante este ordenador, escuchando ya los primeros motores y las primeras bachatas del día.

Odio a los gallos desde hoy.

05/01/2007 16:18 Autor: Roberto Zucco. #. Tema: Como la vida misma Hay 2 comentarios.

Carta al gudari desconocido

20070108164822-eta.jpg

Querido gudari desconocido:

Estoy muy lejos de ti. Tal vez por esa circunstancia el ánimo se me exalta de manera especial a la hora de escribirte estas lineas, que supongo no leerás jamas por razones obvias, y que te dedico con todo mi corazon y mi cerebro.

En primer lugar quisiera decirte que me cago en tu puta madre, y que desde este momento, por tanto, me considero tu objetivo prioritario. Al fin y al cabo, tengo una cierta clientela intelectual, gente que me deja comentarios y gente que me lee sin dejarlos. Por esta razón pienso que en el mundo de los blogs mi asesinato tendria una moderada repercusión pública, pero repercusión al fin y al cabo. Piénsalo, o mejor dicho, díselo a Ternera, Paquito, Fitipaldi, Otegi, etc, gudaris bastante menos desconidos, y al resto de los jefes para que lo vayan pensando, fundamentamente porque supongo que no tienes costumbre de hacerlo por tu cuenta, tan disciplinado y tan del aparato como se te supone.

Bien. Vayamos por partes.

Puedes ser de tres procedencias, aunque esta circunstancia no legitima ni, por el contrario, añade culpabilidadad a tu conducta, que la considero profundamente coherente con la nada y el absurdo. Vayamos a la procedencia.

Podrías ser de primera generación. Es decir, de aquellos que ahora mismo rondan los cuarenta y cinco anos o cincuenta, y que su horizonte vital, intelectual y geográfico se delimitó ya hace tiempo en el interior las fronteras de Francia, Navarra, Santander y Aragón. Fuiste un abanderado del antifranquismo, en su version mas pedrestre y radical, pero siempre salió de tus axilas un tufillo diferencial que hizo que nunca te confundiéramos con los otros antifranquistas que desde el primer momento del partido entendimos que cualquier vida humana es mas digna que cualquier revindicación de carácter político y ya no digamos territorial. Esos que, como excepción vergonzosa, nos alegramos equivocadamente cuando os cepillásteis a Carrero y que poco despues nos arrepentimos al entender y aceptar que el fin, en politica, jamas justifica los medios.

Puedes ser tambien de una segunda generacion. De esos que aparecieron en el escenerio de la batalla una vez consumada la llamada transición a la democracia y que los del anterior apartado estuvieron a punto de reventarla, con sus siempre lamentables intervenciones sangrientas, pero en ese instante además suicidas politicamente, en un momento en el que todos los españoles, incluidos los vascos, pisábamos de puntillas para que los militares y los fachas se quedaran sin argumentos. Pues nada, esos cafres erre que erre  jodiendo la marrana, poniéndonos a todos en peligro y legitimando todo tipo de 23 EFES.

Puedes, por ultimo, ser de la ultima generación. Es decir, de los reclutados en la kale borroka, que es, como todo el mundo sabe, otra jodienda hábilmente teledirigida también por los caballeros de las dos primeras clasificaciones, incluídos portavoces, abogados, coordinadores, palanganeros y adláteres diversos. En este caso te incluyo en el panorama del ejército, pero en su mas infima categoria. Y fijate que paradoja, majo... Probablemente en tu cabecita flotan sentimientos de rebeldia libertaria sin darte demasiada cuenta de que perteneces al mas piramidal, rancio y sectario de los ejércitos posibles.

Pues bien, estés donde estés ubicado, me cago en tu puta madre.

Te lo razono.

Los ejércitos en general no tienen demasiada justificación racional, nos pongamos como nos pongamos. No solo a los ejércitos en si mismos, sino todo el gasto que mantenerlos en condiciones origina en detrimento de otro tipo de servicios públicos más necesarios, como la sanidad y la cultura. (Si, has leido bien, la cultura, pero no saques todavía la pistola...). Yo de pequeño jugaba a los soldaditos en mi casa pero sin disfrutar de ningun tipo de presupuesto específico para ello. En el debate de si hay que comprar un tanque o medio millón de libros yo ni siquiera me molestaría en opinar. Por tanto, ya no es una cosa corporativa, te llames gudari, marine, sargento primero, cabo furriel, guardia de corps, o capitán del ejercito de la Republica Independiente de Bobadilla del Campo. Me parecen mal todos, pero menos mal aquellos soldaditos y aquellos ejércitos que supeditan su criterio al de la sociedad civil a través de sus representantes legitimos que les proporcionan el presupuesto, y especialmente a los que yo llamo "ejércitos arrepentidos" que se dedican mayormente a contradecir su propia esencia y y se lanzan a pacificar y ponerse en medio de otros ejércitos todavia cabreados entre si. Desde luego, es mejor  tenerlos ocupados cicatrizando heridas de bala que provocándolas, aunque lo mas lógico seria que este menester lo realizaran los médicos y el Estado se encargara de comprar las tiritas...

Tu presupuesto proviene de la extorsión, el robo y el chantaje, lo llames como lo llames. Que lo sepas. Tu legitimildad, por tanto, es nula, porque nadie te manda a la guerra que te has inventado, faltaría más, excepto tu mismo, tus propios delirios, tus fantasmas, tus eufóricos potes en el casco viejo de tu pueblo, y tu mamá que por lo visto tan poquito te quiso y cuya leche materna ha resultado de muy dudosa calidad, y en ese "tu mismo" considero que tambien están incluidos los que acuden a las ruedas de prensa para manifestar su estupefacción por tus inesperadas apariciones. El bueno y el malo, vaya, en una especie de representacion teatral de primero de BUP que nadie se puede creer en su sano juicio.

En cuanto al objetivo de tu guerra me parece que es donde llegamos a la madre del cordero. Mira, majo, Euskadi no existe, te pongas como te pongas. Quiero decir que asi como nunca existió una "España Una ,Grande y Libre", llena de luceros y unidades de destino en lo universal, ni todas esas zarandajas, lo que no existe tampoco, ni existió nunca, es ese pais vasco idílico, lleno de vacas simpaticas y versolaris últimamente conectados a internet, colonizados por unos señores de Madrid, malisimos y fachas, que parecen nacidos para sojuzgar a las susodichas vacas y a los versolaris aludidos y a impedir que una cultura autóctona y maravillosa amanezca como las flores a las que aludía Mao (un oriental que escribía muy bien...). Venga ya, moreno... Conviene que alguien te vaya diciendo con cierta claridad expositiva que eso es una paparruchada sin sentido, que tendría hasta gracia y pintoresquismo si no fuera porque tu chorrada acaba de mandar al otro barrio a dos trabajadores ecuatorianos y a muchos más de ochocientos seres humanos a lo largo de los últimos treinta años con anterioridad.

Pues bien, querido gudari desconocido, lo dicho. Yo ahora, y para terminar, te acuso de boicotear las justas aspiraciones de libertad y progreso de tu propio pueblo, y del pueblo en el que tu pueblo está inscrito. Te acuso también de pervertir todavia mas las pervertidas leyes de la política, haciendo trampas y extorsionando al resto de los jugadores de la partida. Te acuso, también, de ocasionar la desgracia a tu paso, desgracia que te revertirá a ti en cualquiera de sus formas, desgracia que seguramente ya te ha revertido en tu coco y en tu curriculum presente y futuro, te des cuenta o no en este preciso instante. Y te acuso, por último, de ningunear el mas sagrado de los principios que no es otro que el del derecho a la vida y a la elección de vivir dignamente, pensando, por ejemplo, algo contrario a lo que tu piensas.

Por todo ello, y sin ánimo de molestarte demasiado, reitero que me cago en tu puta madre, que además de no saberte dar la teta de manera convenientemente nutricia y provocarte un cortocircuíto mental de mil pares de cojones, parece que irreparable, no te corrigió a tiempo y te dijo: "Patxi, la hostia, ponte a hacer los deberes y deja de jugar ya a pistoleros en el patio del caserío..."

Sólo unas últimas consideraciones. Ahora si que esta a punto de acabar el terrorismo en España. Piénsalo bien. No va a haber suficientes ikastolas dentro de un tiempo para emplearte de conserje, así que te sugiero que te vayas retirando de la cosa cuanto antes porque ya te veo pegándole patadas a un cristal poco antes de que te caigan treinta años de condena. Calcula un poco: pase con que estés decidido a arrunirar las vidas de los demás. Tu miopía moral te permite eso y mucho más, sin duda, pero, ¿vas a ser tan estúpido como para arruinarte la tuya y salir de la cárcel allá por el 2030 hecho una puta braga? Hasta las personas como yo, que te tendimos una mano para que dejaras de matar con una cierta actitud airosa, ahora nos empieza a parecer que la única posibilidad es la de acabar con tu ejército, esa ETA marrana y cobarde de la que estamos desde hace tantos años hasta los huevos, con tus mismas armas, aunque con diferente legitimadad y sin mas juego sucio que el de la guerra de verdad, algo que tampoco me hace ninguna gracia si quieres que te sean sincero. Pero la nuestra nos la dicta la razón y la vida, no una gilipollez de ridículo parque temático diseñado por Sabino Arana y Xabier Arazalluz, más cursi e imposible que todos los Dysneilandias juntos y que cuanto más pasa el tiempo más patético se nos presenta ante la mirada serena de los que creemos verdaderamente en que ser libres es algo realmente cojonudo.

Te has metido en un lío extraordinario. Sal cuanto antes. Mándales a la mierda a los embaucadores profesionales que tienes a tu lado, sean de la generación que sean, y coge un libro, caramba, que no muerde. Para salir de él no te queda mas remedio que abandonar ya la pistolita y darte una vuelta por el mundo, puesto que como decía aquel, el nacionalismo se cura viajando. Hazme caso.

Lo dicho, Roberto Zucco.

07/01/2007 22:01 Autor: Roberto Zucco. #. Tema: Política nacional Hay 12 comentarios.

La cotidiana visita de lo insólito

20070115163830-lodazal.jpg

Pasan los días en este país que no es el mío, y al que no termino de acostumbrarme. Aquí lo insólito es un invitado que se presenta todos los días a cualquier hora. Puede ser la lluvia: cae una tromba tremenda y media hora después el sol resplandece. Eso sí, las calles se quedan llenas de fango, absolutamente impracticables. El otro día Isa me pidió que fuera a comprar el pan del desayuno. Lo intenté, me quedé en medio de un lago, y regresé con las manos vacías. En lugar de asfaltar las calles de una vez, lo que el Ayuntaminto de Las Terrenas hace es echar más tierra encima del lodazal y apelmazarla. Cuando vuelve a llover, se vuelve a presentar el lodo, y así sucesivamente. Es , sin duda, una metáfora perfecta de lo que pasa en general: los problemas no se resuelven sino que se aplazan hasta una mejor ocasión que no suele llegar nunca.

No solo la climatología es impredecible y extraña. Formaría parte de lo normal que esta noche entraran en casa unos atracadores, pongamos por caso, y nos robaran hasta la camiseta. Nadie se sorprendería demasiado. Al contrario, reforzaría las estadísticas. La intimidad tampoco existe. Intento hablar con Isa de algo y al momento aparecen seis vecinos que se quedan a ver la televisión toda la tarde. Para hablar a veces nos tenemos que ir de casa.  Otras desespero, y esta exposición a la casualidad no hace más que recordarme algunos aspectos de mi propia fragilidad.

Ayer sacamos de la cárcel a un tipo porque no le había pagado la manutención de los hijos a su mujer. Esta se fue a la policía e inmediatamente lo metieron entre rejas. Como tiene cierta vinculación con su familia, pagamos el importe y lo sacamos. Pues bien, yo esperaba a la salida una escena tremenda entre los cónyuges, y, sin embargo, éstos se saludaron con cierta cordialidad y hasta se sonrieron como si recordaran los tiempos iniciales en que debieron ser felices. En realidad parecían actores que encarnaban los personajes de marido irresponsable, esposa airada y niños desamparados... Como pasa en los teatros, cuando la función termina los actores se quitan los ropajes, se saludan y se toman una copa juntos en el bar de enfrente. Hamlet y el asesino de su padre compartiendo unas gambas a la plancha después de haberse zaherido sobre el escenario. Aquí después de la función se ponen todos a escuchar bachata. Tengo curiosidad por lo que pasará dentro de unos días cuando se cumpla un nuevo plazo y el marido vuelva a no pagar. No pagará, alguien le pagará el dinero (esta vez no seremos nosotros), saldrá de la cárcel y a escuchar bachata...

Sin embargo, esta circunstancia me proporcionó la posibilidad de conocer al jefe de la policía local, un hombre alto y culto, que, sin conocerme de nada, se explaya conmigo y hasta me enseña las fotos de sus tres hijos. Mientras que Isa iba en su moto a buscar a la que hacía el papel de mujer ultrajada, me contó cosas increíbles. En su destacamento cuenta con diez hombres y tres vehículos. Es decir, nada. La gasolina para llenar el depósito de estos últimos suele acabársele sobre el día 12 o 13. Es decir, los delincuentes solo tienen que esperar a la segunda quincena de cada mes porque a partir de ese momento nadie podrá peseguirles.

Otra curiosa circunstancia que me tiene frito... Si quedas con alguien a una hora existen muchas más posibilidades de que no venga, o llegue extraordinariamente tarde. Aquí si que las estadísticas no fallan.

 

 

15/01/2007 16:38 Autor: Roberto Zucco. #. Tema: Como la vida misma Hay 4 comentarios.

La cotidiana visita de lo insólito (2)

20070116170901-pasaporte.jpg

1.

Hablo con Eva, con Javier, con Isabel, con Jaime, con Joan por teléfono. Este último me cuenta desde Barcelona que los jugadores del Real Madrid han acudido al entrenamiento de Fabio Capello completamente borrachos. Más tarde matiza que han sido unos cuantos... Poco después concluye: sólo dos o tres. Estos culés mira que son imaginativos cuando se trata de denostar al equipo rival. Desgraciadamente estos mismos jugadores no se emborracharon el domingo y le ganaron al Zaragoza en un partido que he tenido la oportunidad de ver en diferido desde aquí.

Me cuentan cosas de España, y, en concreto de ETA. He sabido de las manifestaciones en algunas grandes ciudades, a pesar de que el PP no se ha adherido a ellas. Incluso he visto la sesión parlamentaria sobre terrorismo a través del canal internacional de TVE. No escuché a Rajoy, pero a juzgar por los comentarios posteriores -me llamó mucho la atención la parlamentaria de Nafarroa Bai, que me pareció una mujer muy preparada-, se ha debido pasar siete pueblos, continuando esa política verbal irresponsable que ni a él, ni al PP le van a llevar a ningún sitio.

Es dificil juzgar desde aquí. Creo que hasta Batasuna el atentado del treinta del mes pasado le ha cogido con el pie cambiado. Nunca pensé que Otegi fuerra Jerry Adams ni Batasuna su partido, pero creo que ha quedado demostrado que esta formación abertxale no es exactamente el brazo político de ETA, sino un apéndice bastante inservible. ETA no tiene brazos, es una, grande y libre, y en caso de tenerlos los utilizaría para manejar la metralleta. En cualquier caso, me parece que la vuelta a los atentados hace muy difícil que algunos regresemos a la generosidad: a mí estos tíos me tienen hasta las narices y creo que a partir de ahora habrá que endurecer la lucha contra ellos. Es solo mi opinión: el PP tiene parte de culpa de ese regreso  al crear unas condiciones objetivas enrarecidas de las que se han a provechado los terroristas: a río revuelto...

2

Mañana nos vamos a Santo Domingo a terminar, espero, el papeleo para poder regresar posteriormente. Hace una semana estuvimos allí y nos volvimos a chupar todas las colas del mundo para legalizar papeles. De la Junta Electoral Central a la Cancillería. De allí a la Embajada, etc. Todo lo hicimos en el coche de un taxista al que conocí por casualidad en mi primer viaje y que es un hombre enjuto y más listo que el hambre. Al principio solo nos llevaba. Más tarde, viendo mi impericia absoluta en estos menesteres burocráticos, comenzó a encargarse de todo. Nosostros ni nos bajabamos del coche y él de una manera absolutamente diligente hablaba, sobornaba a soldaditos en la puerta de las instituciones para que los funcionarios hicieran deprisa lo que normalmente hacen despacio, recogía los timbres, los pegaba, etc. Se ha convertido en una pieza imprescindible en este entramado que parece ser que va a terminar felizmente mañana.

Por cierto, en una de esas colas tuvimos que soportar la presencia y los gritos de un predicador y sus ayudantes. Yo había visto y oído los que se ponen en Times Square de Nueva York, pero lo de este tío es inenarrable. Horas y horas hablando a los suifridos ciudadanos sobre los desastres apocalípticos que les espera si no cambian de actitud en la vida. Y todo como consecuencia del pecado original y todas esas zarandajas sin sentido. Lo más sorprendente era, sin embargo, la docilidad de todo el mundo, que hasta contestaba "amén" de vez en cuando por lo bajini, y la indiferencia de la policía que ya debe considerarlo como parte del paisaje. Además de aguantar la cola y el calor hay que aguantarlo a él. Tiene cojones...

Solo una cosa más: aquí en este país cuando alguien te dice que cree en Dios suele añadir que "cree mucho". Me parece raro, porque yo creo en los semáforos y en los acordeones y "no creo mucho" en los semáforos ni en los acordeones... Con un poco ya se cree lo suficiente, digo yo.

16/01/2007 17:09 Autor: Roberto Zucco. #. Hay 14 comentarios.

Jet-lag

20070123194200-avion.jpg

Nunca fueron tan intensos los efectos del “jet-lag”. Anoche en mitad de la madrugada me desperté absolutamente desorientado. Intenté encender la luz de manera equivocada, buscando el interruptor en el lado contrario de donde se encontraba. Fueron unos segundos de angustia.  Me incorporé y me senté en la cama. Pensé, y, después de unos instantes en los que me sentí tan confundido como Gregorio Samsa en "La Metamorfosis", me percaté de que era yo mismo, otra vez yo mismo, sin patitas de cucaracha, y que estaba en mi casa. Cuando me di cuenta de todo, me eché a reir a carcajadas y me fui al balcón a tender la ropa que había puesto a lavar horas antes.  

Comprobé entonces la sensación térmica del frío intenso. He pasado de los treinta a los cero grados y la verdad es que eso no ha supuesto para mí nada especial. Dicen que en el siglo pàsado una orden religiosa traía a sus jóvenes cachorros a Zaragoza para acostumbrarse a un clima extremo que puede cambiar enortmemente en pocas horas. Aquellos novicios que resistían la prueba estaban en condiciones para aclimatarse en cualquier otra zona del mundo. No sé si es verdad, pero sí que es posible. 

Hoy me he incorporado a mi trabajo. Sigo desorientado, pero hay personas que me sirven de faro y de apoyo. Ayer los encontré sanos, salvos y felices. Comimos y nos reímos, llamamos a Isa por teléfono que se ha quedado unos días en la República Dominicana y que aparecerá por aquí a mitad del mes de Febrero. Yo me emborraché como un piojo. 

Mis últimas horas en su país estuvieron marcadas por la burocracia y las molestias derivadas de una otitis que he debido pillar en la piscina del hotel de Las Terrenas. Un médico dominicano apareció en el hotel Meliá para recetarme unos antibióticos, unas gotas y unos antiinflamatorios que no sirvieron, desde luego, para curarme. Por eso, la última media hora del vuelo de Iberia que me traía, justo lo que duró la maniobra de aterrizaje, fueron dramáticas. Sentí un dolor intenso y me quedé completamente sordo, escuhando solo el rumor intenso de mis propias secreciones internas. Me pareció estar atravesado por riachuelos y corrientes marinas. En realidad, seguí así hasta ayer por la mañana en que fui a la consulta de un otorrino de esta ciudad que empezó a quitarme las molestias. Pues bien, una vez ubicado, orientado, tranquilizado, más seco interiortmente y, en consecuencia, un poco menos sordo, he podido ordenar las ideas.

Lo que no he podido es arreglar todos los artilugios que en mi casa se han descompuesto a la vez, de manera sincronizada. Primero me estropeo yo y luego el resto de los cacharros que me rodean... Por no funcionar no funciona el equipo de sonido, el DVD se ha vuelto medio loco, y tampoco puedo conectarme a internet. El portátil, por último, se niega a guardar la información en CDs porque Nero tampoco responde de manera adecuada. En fin, un auténtico desastre doméstico, una rebelión de los objetos en toda regla que haría morir de gozo al mismísimo Mayakovski. 

Me queda la memoria, al menos de momento. Recuerdo que en las últimas horas en Santo Domingo se solucionaron finalmente todos los problemas que nos han tenido con el alma secuestrada durante tantos y tantos meses. Por fin puedo dejar de escribir de ellos y por fin Isa y yo pudimos pasear de manera relajada por esa bella y degradada zona colonial. Por fin nos sentamos a beber una cerveza Presidente y a comer un exquisito zancocho. Por fin me pude fumar un gran puro dominicano y comprarme unas cuantas cajas para los próximos meses. He decidido que voy a dejar de fumar cigarrillos y me voy a concentrar solo en los puros, y en momentos especiales.

Se acabaron las molestias, las dudas, las zozobras. Ahora somos igual de frágiles que las demás personas que deciden vivir juntos. No es verdad. Nos conocemos muy bien, nos hemos curtido en la adversidad y en la inquietud, y espero que eso nos haga mantener una relación que, a pesar de las circunstancias adversas, siempre fue sincera, intensa y apasionada.

23/01/2007 19:42 Autor: Roberto Zucco. #. Hay 6 comentarios.

Aznar

20070129082436-aznar.jpg

Pasan los primeros días y me voy adaptando a los ritmos habituales. No ha sido fácil esta vez, la verdad, supongo que porque he estado más de veinte en otra latitud, otro clima, otro país absolutamente diferente, etc.

Vaya frío, coño. Escribo desde Madrid donde anoche hacía un frío tremendo, aunque parece que hoy va a atenuarse un poco en toda España. Mi tía M desde Zaragoza no hace más que advertirme de los peligros de las carreteras... Se olvida sistemáticamente de que no tengo coche y sólo viajo en tren. Rajoy también me vuelve a colocar en la escena política con sus insultos y descalificaciones hacia Zapatero. Nunca un jefe de la oposición llegó tan lejos en España, y nunca una oposición tocó fondo en la ignominia y el egoismo como esta lamentable que está haciendo el PP, fiel reflejo de su propia ideología, la de Aznar, que reaparece con pinta de espantajo de vez en cuando desde las cavernas de la extrema derecha, y la de Franco, de la que es continuación histórica.

Este Aznar... Leo el otro día en un periódico su "idearium esencial" acerca de la familia, el matrimonio, la inmigración, las relaciones oriente/occidente, etc. Me asusta. Todo lo que dice me suena a consignas de aquellos manuales de urbanidad franquista, y a aquella vil asignatura que se llamaba Formación del Espíritu Nacional y que quedaba integrada en "las marías", junto con la Religión y la Gimnasia, pero que había que aprobar para pasar al curso siguiente. Hemos estado gobernados ocho años por un señor horroroso con bigote que nos llevó a una guerra no menos horrorosa, innecesaria y en la que no pintábamos nada, en una postura política sorprendente que ni mucha gente en su propio partido compartía. Una decisión que nos llevó directamente al desastre del 11 M, que le costó el gobierno a ese partido y que debería avergonzar a quien la lideraba. Pues no, lejos de retirarse por el foro de una manera discreta, el fantasma de Aznar sale de vez en cuando para recordarle a Rajoy que él lo puso en donde está. Supongo que a éste le sabrá a cuerno cuando Josemari abre el pico y lo deja en evidencia.

Poco más. Veo la gala de los Goya y este tipo de fastos en lugar de animarme a ver cine español me produce el efecto contrario: me remite a sus limitaciones de talento, de presupuesto, etc.

Me voy a Barcelona dentro de unos días. Intentaré descansar, dormir, ponerme al día y esperar la llegada de mi dama que ayer me dijo que está loquita por venir.

29/01/2007 08:24 Autor: Roberto Zucco. #. Tema: Política nacional Hay 5 comentarios.


Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras, y Evento Blog España. Vota en los Premios Bitacoras.com [Blog Oficial en LaInformacion.com]